LYNXCROSS el Fitness alternativo que incorpora movimientos de escalada

By 15/10/2019 octubre 21st, 2019 cross training, deporte, entrenamiento, escalada, fitness
Los Rocódromos ofrecen actividades y refuerzos que amplían las posibilidades. Solo LynxCross a creado el primer sistema fitness en el que se trepa.

Trepar es una ejercitación tan singular, que sorprendentemente, ni los propios licenciados y gurús del entrenamiento fitness creo que entiendan muy bien. En serio.

Trepar es una ejercitación más. Las características de la superficie o estructura por la que trepes propondrá procesos gestuales distintos. No es lo mismo trepar por un árbol, que por un bloque de piedra. No es lo mismo trepar por un bloque de roca granítica, que de calcáreo blando o conglomerado. Incluso un especialista de una zona de escalada concreta, puede sentirse como un auténtico neófito en espacios de roca situados fuera de su zona de confort.

Los rocódromos y salas de búlder son estructuras y superficies concebidas para simular o imitar las técnicas trepatorias de la roca. Aún así, en muchos casos el intento es desafortunado. Es muy difícil reproducir de modo artificial las características y sutilezas de adherencia de la roca, en una superficie que requiere versatilidad, para que los trabajadores del rocódromo puedan ofrecer a los usuarios la mayor variedad posible en cuanto a creaciones de rutas nuevas. No daré mayor explicación en estos detalles técnicos, son muy aburridos, lo que quiero dejar claro es que trepar en un rocódromo, no es lo mismo que trepar en roca. En todo caso, dichas estructuras artificiales son transferentes a la actividad en el medio natural. Eso es lo que la industria de la escalada pretende. Los espacios para escaladores,están pensados para escaladores o personas que quieran iniciarse a la escalada.

El Rocódromo es en un principio la recreación de la actividad en el medio natural. Luego se convirtió en un fin.

Pero trepar es mucho más que escalar. 

Si lo pensamos en términos comerciales, recreativos y de salud, la acción de trepar (que no escalar) está muy poco explotada.

Todo el mundo tiene que trepar. No con la finalidad de convertirse en escaladores, sino con la finalidad de adquirir unas cualidades determinadas.

La escalada deportiva a tenido un auge muy positivo. No es un boom. El boom fue lo que en la década de los noventa se llamaba “deportes de aventura”, en lo que la escalada quedó adherido. La escalada ha seguido su camino, al margen de ese formato. Y ha ido creciendo y ganando popularidad de modo ininterrumpido. Por eso no es un boom. No es una moda. Es un deporte singular que continuará ganando adeptos con el tiempo.

Pero en el resto de Europa la escalada tiene mucha más aceptación que en España. Es una cuestión cultural y el cine, así como los medio de comunicación tradicionales, más que dar a conocer las posibilidades de la escalada deportiva, (la versión que elimina el factor de aventura para centrar al practicante en los procesos atléticos sin que peligre su integridad física) confunden a los potenciales futuros practicantes con sus notas sensacionalistas. Mezclan disciplinas. Comparar el alpinismo o himalayismo con la escalada deportiva, es como comparar la inmersión a grandes profundidades o el espeleo-buceo con la actividad que realiza Michael Phelps. La actividad se produce en el mismo medio, pero no tiene nada que ver en cuanto a contenido ni propósito.

Escalar auténticos muros de roca, no es algo que el gran público esté dispuesto a hacer.
Yosemite National Park landscapes, California

Por ese motivo, el público español, más cerrado de miras que el europeo en cuanto a estar dispuesto a descubrir deportes singulares, observa la actividad que se realiza en un rocódromo, y no se siente identificado con ésta. En vez de ver en dichas instalaciones la posibilidad de realizar una ejercitación física particular y una oportunidad de enriquecimiento, lo ve como algo que no es para él, puesto que no tiene ningún interés en subir montañas. La mayoría de gente no lo tiene. 

En mi humilde pero intensa trayectoria como escalador, el momento que estuve más dedicado a la escalada deportiva, la montaña me importaba más bien poco. En serio. No tenía ningún interés para mí. Yo era escalador deportivo. Me interesaba la dificultad en paredes de roca. Y éstas no tienen por qué estar en una montaña. Una pared puede estar en un cañón o incluso en la playa.

Pasaba más horas trepando en una sala de búlder haciendo el hámster que escalando.

Escalar en rocódromos es en sí una vivencia.

Cuando empecé como monitor e iniciador a la escalada hace más de 20 años, me enfadaba con mis clientes porque no salían a trepar los fines de semana en roca natural o no lo hacían con la suficiente asiduidad. Con el tiempo me di cuenta que para muchos de ellos, aunque querían ser escaladores pero no podían ir a escalar en roca ya fuere por compromisos familiares o porque no era en realidad un auténtico estilo de vida para ellos (como sí creía que lo era para mí), no faltaban a su cita semanal en el espacio donde habían aprendido a dar sus primeros pasos. Venían a la instalación a trepar, ejercitarse, desconectar, hacer vida social fuera de su círculo habitual, y lo más sorprendente para mí: aunque no aplicaban lo que aprendieron en la roca, no dejaban de acudir. ¿Que sentido tenía eso? Entonces me di cuenta que este tipo de público, trepaba en muros artificiales disfrutando de la actividad por recreativa y lúdica, no para mejorar su escalada en roca y lograr objetivos. 

Y entonces ocurrió, empecé a concebir la acción de trepar como una actividad física por sí misma. Un fin en sí mismo. Una ejercitación que mis clientes complementaban con otras muy distintas, el esquí, la natación, el atletismo… 

 Me estaba acercando a la visión fitness de la escalada, o mejor dicho, estaba separando la acción de trepar de la escalada. Sólo faltaba crear un método lo suficientemente distintivo de ésta. Un formato diferenciador. En LynxCross hay un trabajo detrás que invita a alejar la acción de trepar de la acción de escalar, para que tú puedas sacar provecho de las aptitudes de un escalador deportivo.


Hoy, LynxCross es una realidad materializada en un estudio de entrenamiento funcional.

Christian Ducos

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