Actividad física para niños. Niños activos, adultos imparables

Cuanto más divertido, más se esforzará en hacerlo bien

Como hacer de tu hijo, un niño activo y un futuro adulto imparable

Un niño activo, será un adulto imparable. La actividad física para niños es sin duda la gran baza para lograr una sociedad más sana.

Los educadores son especialistas de la anticipación. Saben que todo lo que hacen hoy para sus hijos, tendrá una influencia muy significativa en su adolescencia y etapa adulta. Porque cada estímulo, experiencia y matiz será importante en su desarrollo.

Actividad física para niños, sí pero, los niños no son personas adultas pequeñas.

Son niños, y en ellos aflora la esencia del aprendizaje. Los niños no aprenden a aprender. Simplemente aprenden. La adecuada actividad física para los niños debe fundamentarse en el sistema de aprendizaje intuitivo.

¿Cómo aprende un niño la coordinación y mejora su equilibrio? ¿Cómo aprende a ser eficiente? ¿A moverse de manera inteligente? Jugando.

Jugar es la base del aprendizaje.

Mejorar su condición física mejora su autoestima y la seguridad en sí mismo

El niño es una esponja, y el mejor estímulo es el juego. Pero de la misma manera que un niño no es un miniadulto, el juego no debe ser una disciplina deportiva de adultos, adaptada a los pequeños.

Los adultos jugamos en base a reglas que dan sentido a las disciplinas deportivas. Un ejemplo es el futbol. El futbol se juega con unas reglas concretas, porque la disciplina deportiva necesita definirse. En el caso de los niños y preadolescentes, las reglas estrictas y las normas deportivas pueden interferir en las posibilidades de aprendizaje motriz. por ejemplo, jugar con un balón, debería ser una suerte de fútbol, rugby y balonmano al mismo tiempo. Las reglas deberían limitarse a la seguridad, respeto y a poder ser juego en equipo. Y no debería haber vencedores ni vencidos.  

Cuando estas jugando nunca pierdes, siempre ganas.

Mover objetos es mucho más que levantar peso, adquirir buenos hábitos posturales evitará futuras dolencias físicas

En mis 20 años de iniciador a la escalada deportiva y entrenador, he ido mejorando mi trabajo simplificando la metodología. El modo de aprendizaje más primitivo es el más efectivo: el ensayo error por medio de la imitación.

A un nivel más avanzado la resolución de problemas en situaciones inesperadas y posteriormente la anticipación a posibles adversidades, serán claves en la madurez del deportista.

Y aunque mi prioridad siempre a sido el público adulto, debo admitir que trabajar con niños es más sencillo. A los adultos hay que explicarles el porqué las cosas se hacen de una determinada manera, para satisfacer el conocimiento intelectual e incluso justificar acciones. En muchos casos, esta manera de proceder entorpece el aprendizaje. Lo explico en este interesante post: no te lo puedes perder.

El niño debe conocer muy bien sus posibilidades motrices

Saber pivotar un pié para corregir una acción, conocer las posibilidades del desplazamiento cuadrúpedo en el suelo y en el espacio vertical, saber cómo aprovechar el peso de su propio cuerpo para lanzar un objeto, levantarlo o arrastrarlo, es como aprenderse el abecedario o las tablas de multiplicar.

Hay muchos adultos que son analfabetos del movimiento, y esto a la larga puede producir problemas de salud.

El juego es una escuela y el entrenamiento funcional la universidad. Hemos adaptado LynxCross a la actividad infantil, convirtiendo la alta intensidad en alta diversión. Dicho de otra manera, cuando más intensa es la diversión, más beneficios para su desarrollo y salud.

Trepar no solo es muy recreativo ¡También mejora su concentración!
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